El problema
La alta afluencia turística en sitios que presentan condiciones de fragilidad de los ecosistemas de montaña ha generado un creciente requerimiento de información y comunicación de los destinos como lugares seguros para la práctica de actividades de montaña. La ausencia de normativas específicas en áreas que no se encuentran bajo algún mecanismo de protección ha sido un factor limitante para la promoción de estos destinos como lugares seguros para sus visitantes.