El problema
En las zonas de montaña se observa una pérdida creciente de la biodiversidad por la presión estacional e intensiva de los flujos turísticos en sitios de atracción que presentan condiciones de fragilidad en ecosistemas de montaña. En zonas de montaña que se centran en una fase de desarrollo emergente esta situación implica un alto riesgo de reducir su capacidad de acogida a corto plazo.